"El mensaje que mejor permanece en nuestra memoria es el que percibimos, pero no nos han dicho". Y no podría estar más de acuerdo con Bernardo Ortín. La comunicación está llena de mensajes no dichos pero sí intuidos, porque comunicarse no reside en intercambiar información más o menos certera; va de credibilidad, de credibilidad y coherencia.
Una cosa es lo que dices y otra lo que quieres decir. Y como oyente, solo va a dar por bueno el mensaje cuando este sea congruente y todas las vías de comunicación coincidan, tanto verbal como no verbal. Al final, es siempre el cuerpo el que confirma y da sentido al texto.
Ortín nos lo explica con detalle en este ...




